El vino es tradición en la familia Larrea, que a finales de los años sesenta comenzó a elaborar su propio vino en 'El Curita', un pequeño calado que aún existe en Elciego. Eran los primeros pasos de Viña Salceda, que años más tarde se convertiría en una de las bodegas más prestigiosas de Rioja.
Ya desvinculados de ese proyecto, en 2003 ponen en marcha Pago de Larrea.